{"id":1484,"date":"2016-05-02T10:00:45","date_gmt":"2016-05-02T13:00:45","guid":{"rendered":"http:\/\/iballester.edu.ar\/ballester-alumni\/?p=1484"},"modified":"2022-04-25T11:47:04","modified_gmt":"2022-04-25T14:47:04","slug":"camino-de-santiago","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iballester.edu.ar\/ballester-alumni\/de\/camino-de-santiago\/","title":{"rendered":"Camino de Santiago"},"content":{"rendered":"<h2>Tres ex alumnos de la segunda y tercera promoci\u00f3n del IB<br \/>\ncuentan su experiencia en el Camino de Santiago<\/h2>\n<p>El Camino de Santiago, en Espa\u00f1a, lleva hasta la ciudad de Santiago de Compostela, donde se veneran las reliquias del ap\u00f3stol Santiago el Mayor, y pasa por tierras de Castilla, Le\u00f3n y Galicia. Durante la Edad Media fue muy recorrido, y en la actualidad ha vuelto a tomar gran auge y transitan por \u00e9l peregrinos procedentes de todo el mundo.<\/p>\n<p>Tuvimos la suerte de poder compartir gratos momentos con nuestros ex compa\u00f1eros al recorrer uno de sus tramos, desde Astorga hasta Santiago de Compostela. En nuestro mapa figuraban trescientos kil\u00f3metros, que completamos en quince d\u00edas. En realidad, junto con lo que caminamos dentro de esos pueblos y ciudades para conocerlos mejor, sumamos 418 kil\u00f3metros.<br \/>\nHace m\u00e1s de cincuenta a\u00f1os que nos recibimos y desde entonces, al vivir lejos uno del otro y haber emprendiendo vidas diferentes, apenas nos hab\u00edamos encontrado. Pero el hecho de convivir tantos d\u00edas nos permiti\u00f3 vernos como somos y reconocer que podemos compartir mucho m\u00e1s que pasadas emociones y aumentar la amistad que nos une.<br \/>\nDesde la salida de Astorga \u2013donde conocimos la catedral, los restos de construcciones romanas y su hermosa gente, adem\u00e1s de degustar el cocido maragato\u2013 nos vimos rodeados de flores, arbustos, \u00e1rboles y peregrinos que esperaban lo mismo que nosotros: llegar a Santiago de Compostela.<br \/>\nAlgunos peregrinos buscaban su crecimiento espiritual, otros simplemente quer\u00edan probarse a s\u00ed mismos que a\u00fan pod\u00edan realizar esas caminatas. En esos veinte kil\u00f3metros que realiz\u00e1bamos en promedio cada d\u00eda nos encontramos con tantos extranjeros que por momentos parec\u00eda la Torre de Babel. Era dif\u00edcil saber en qu\u00e9 idioma se dirigir\u00eda a uno el siguiente peregrino: escuchamos ingl\u00e9s, alem\u00e1n, castellano, franc\u00e9s, checo, polaco, y algunos incluso se comunicaban por se\u00f1as. El deseo de \u201cbuen camino\u201d, que entre todos nos dirig\u00edamos como saludo, sonaba extra\u00f1o en boca de algunos que, evidentemente, no dominaban el castellano.<br \/>\nNos tropezamos con peregrinos de todas las edades, que nos parecieron personas magn\u00edficas y en general de mucha cultura y esp\u00edritu ejemplar. En un albergue hallamos una frase que precisamente transmit\u00eda ese esp\u00edritu: \u201cEl peregrino agradece, el turista exige\u201d. Tambi\u00e9n la gente del lugar es sumamente atenta con el peregrino. En los hospedajes fuimos tratados como familia, no como hu\u00e9spedes\u2026 con cari\u00f1o, con aprecio y respeto.<br \/>\nEntre las piedras del camino, matizadas con la vista de arbustos, cultivos de cereales, vides, ganado, bosques, flores nativas, rosas cultivadas, arroyos, r\u00edos y canales de riego, avanz\u00e1bamos de pueblo en pueblo. Las casas de piedra, los puentes romanos y las viejas parroquias de los poblados antiqu\u00edsimos eran un espect\u00e1culo visual, as\u00ed como los verdes campos floridos y los profundos azules de los cielos. Las amapolas rojas y las rosas de diez cent\u00edmetros de di\u00e1metro fueron casi tan buenos gu\u00edas de nuestros pasos como los mojones con vieiras grabadas o las flechas amarillas que se\u00f1alan el camino. Tambi\u00e9n nos escolt\u00f3 hasta el final el canto del cuc\u00fa, que resonaba en el silencio de la campi\u00f1a. La ausencia total de ruido urbano, de aviones o tr\u00e1fico ofrec\u00eda una paz absoluta, una sensaci\u00f3n de libertad total. Solo nos acompa\u00f1aba el sonido de nuestros pasos, el murmullo de la leve charla y el canto de los p\u00e1jaros. El camino, con muchas subidas y bajadas, ocupaba nuestro cuerpo f\u00edsico mientras nuestra mente pod\u00eda despejarse totalmente frente a la belleza de la naturaleza.<br \/>\nGracias al entrenamiento que realizamos previamente, pudimos sostener la marcha sin grandes tropiezos musculares. Alguna que otra ampolla en los pies nos se\u00f1al\u00f3 que el constante abuso del cuerpo deja ciertos rastros. En las noches, yendo a cenar, era muy curioso ver a todos los peregrinos rengueando y afligidos por la misma raz\u00f3n.<br \/>\nUn reloj electr\u00f3nico nos permit\u00eda saber la cantidad de millas recorridas y las calor\u00edas que \u00edbamos gastando (entre 2200 y 2600 calor\u00edas diarias, que repon\u00edamos, con gran sacrificio, por medio de tapas, pinchos, cocido maragato, pulpo, rabas y muchas otras delicias). Fue interesante comprobar c\u00f3mo, a diferencia de lo que nos suced\u00eda al principio, al final del recorrido cinco kil\u00f3metros m\u00e1s de camino nos parec\u00edan una pavada.<br \/>\nEn las distintas poblaciones pudimos poner suficientes sellos en nuestros \u201cpasaportes del peregrino\u201d, que funcionan como constancia para, una vez en Santiago, obtener la Compostela, el diploma del caminante. No hab\u00edamos venido en su busca, pero nos gust\u00f3 conseguirlo.<br \/>\nAl final del viaje, cada uno de nosotros pudo poner sus conclusiones en el papel. Aqu\u00ed algunos fragmentos:<\/p>\n<blockquote><p>Tres individuos muy diferentes en personalidad y en el mirar de nuestras vidas, podemos tener una misma meta. Conseguimos apreciar y convivir con nuestras diferencias.<br \/>\nAna<\/p>\n<p><em>Realmente me alegro de que hayamos participado todos de esta caminata. (\u2026) Nos complementamos y es bueno que as\u00ed sea, ya que no se puede volar con una sola ala.<\/em><br \/>\nHugo<\/p>\n<p>Fue una experiencia extraordinaria y \u00fanica, especialmente al ser compartida. Me gustar\u00eda volver a realizarla y entusiasmarlos a ustedes, as\u00ed como a mis amigos y familiares a emprender, al menos como nosotros, una parte del Camino de Santiago. (\u2026) \u00a1Adelante\u2026 hagan el Camino de Santiago o alg\u00fan camino que les permita descansar la mente y abrir los horizontes!<br \/>\nBlanca<\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: right;\">Blanca Victoria Hackenberg,\u00a0Ana Martyniuk y\u00a0Hugo von Bernard<br \/>\n<em>Ex alumnos de la segunda y tercera promoci\u00f3n de la Secundaria (1962 y 1963)<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tres ex alumnos de la segunda y tercera promoci\u00f3n del IB cuentan su experiencia en el Camino de Santiago El  [&#8230;]<\/p>\n","protected":false},"author":40,"featured_media":1485,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[38],"tags":[331,330,328,332,329],"class_list":["post-1484","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historias-de-vida","tag-ana-martyniuk","tag-blanca-victoria-hackenberg","tag-camino-de-santiago","tag-hugo-von-bernard","tag-santiago-compostela"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/iballester.edu.ar\/ballester-alumni\/de\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1484","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/iballester.edu.ar\/ballester-alumni\/de\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/iballester.edu.ar\/ballester-alumni\/de\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iballester.edu.ar\/ballester-alumni\/de\/wp-json\/wp\/v2\/users\/40"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iballester.edu.ar\/ballester-alumni\/de\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1484"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/iballester.edu.ar\/ballester-alumni\/de\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1484\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1487,"href":"https:\/\/iballester.edu.ar\/ballester-alumni\/de\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1484\/revisions\/1487"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iballester.edu.ar\/ballester-alumni\/de\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1485"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/iballester.edu.ar\/ballester-alumni\/de\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1484"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/iballester.edu.ar\/ballester-alumni\/de\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1484"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/iballester.edu.ar\/ballester-alumni\/de\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1484"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}